Huele el aire a sentimiento y fragancia de jazmines,
la vida huele a dolor y miseria en los confines,
hambre en barrigas de niños
tierra reseca sin alma, entrañas que paren oro
y más miseria que entraña
Golpes de pecho, mil rezos elevan voces al cielo,
lujos que van pululando y a la vez.. golpes de pecho,
Señor te pido perdón, por comerme un buen almuerzo
y no pensar en el hambre que va destruyendo pueblos,
por calzar zapatos caros, por mis joyas , mis sombreros,
por irme de vacaciones mientras hay gente sin techo,
por derrochar sin mesura, por vivir el desconcierto,
por eso vengo Señor a pedir que lo que tengo,
me lo aumentes por cien, si es posible...por doscientos
Y van dejando miseria limosna para esos pueblos,
que en la tierra son la lacra que llevamos en el pecho.
Y... ese Dios que los perdona, tan solo por decir esto,
¿donde está cuando los niños lloran de dolor, y cientos
mueran cada diez minutos porque les falta sustento?
No quiero creer a ciegas, ni creo en un dios muerto
solo creo en lo que veo y lo que veo no es bueno,
las guerras por el poder, matanzas por dioses nuevos,
humanidad que se pierde en un lodazal inmenso,
Por una vida que creen, que los va ha hacer eternos.
Aún me queda la esperanza, de que existe Dios
y pienso...que si al hombre hizo a su imagen...
¿porqué ? el hombre es tan necio.
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