He pisado las calles de un viejo continente,
donde el hambre se ceba con el más inocente,
han guiado mis pasos hacía bellos rincones,
de hermosas avenidas y de grandes salones,
donde reinan los lujos con músicas y bailes,
con licores y vinos con manjar abundante.
He querido alejarme del bullicio y la fiesta
y recorrer arrabales los que alberga esta tierra,
una tierra cualquiera, de un viejo continente,
que puede ser el mío o...el de cualquier gente.
La miseria y el hambre van asolando el día,
los niños medio hombres vagan en esa umbría,
por un trozo de pan te venden su alegría,
harapientos, cansados, sus cuerpos sin sustento,
capaces ya de todo, por pan...o pegamento,
que llevarse a la boca o aspirarlo con fuerza,
todo por olvidar su terrible pobreza.
Y me siento culpable de toda esta injusticia,
por vivir y soñar con tener otra vida.
He educado a mis hijos con pan sin abundancia,
mas...han sido felices disfrutando su infancia,
Y al pensar en las calles de otro continente,
la rabia me hace mella, hasta el dolor me ofende,
hoy quisiera gritar con mi voz más potente,
para que el mundo vea, los niños indigentes
¡y hagamos la cadena con todas nuestras manos,
para borrar del mundo un dolor inhumano!
donde el hambre se ceba con el más inocente,
han guiado mis pasos hacía bellos rincones,
de hermosas avenidas y de grandes salones,
donde reinan los lujos con músicas y bailes,
con licores y vinos con manjar abundante.
He querido alejarme del bullicio y la fiesta
y recorrer arrabales los que alberga esta tierra,
una tierra cualquiera, de un viejo continente,
que puede ser el mío o...el de cualquier gente.
La miseria y el hambre van asolando el día,
los niños medio hombres vagan en esa umbría,
por un trozo de pan te venden su alegría,
harapientos, cansados, sus cuerpos sin sustento,
capaces ya de todo, por pan...o pegamento,
que llevarse a la boca o aspirarlo con fuerza,
todo por olvidar su terrible pobreza.
Y me siento culpable de toda esta injusticia,
por vivir y soñar con tener otra vida.
He educado a mis hijos con pan sin abundancia,
mas...han sido felices disfrutando su infancia,
Y al pensar en las calles de otro continente,
la rabia me hace mella, hasta el dolor me ofende,
hoy quisiera gritar con mi voz más potente,
para que el mundo vea, los niños indigentes
¡y hagamos la cadena con todas nuestras manos,
para borrar del mundo un dolor inhumano!

No hay comentarios:
Publicar un comentario