Solo hay un Dios y juzga, pero el hombre no tiene paciencia para esperar al juicio final y se revuelve contra su destino e intenta borrar la maleza que otros sembraron en su paso, aunque esas hierbas siguen naciendo por más que las sieguen, ¿solución? sí hay, pero el que no nace con la misma maldad que los que lo hieren, nunca, digo nunca pondrá la solución y el pasado seguirá volviendo día tras día, recordándote lo malo, ¡jamás lo bueno!.
Me lo planteaba una y otra vez, lo del testamento, tengo que hacerlo pero...hay tiempo, total, no es para legar mis bienes, que ninguno poseo, ni casa ni techo que me cubra ahora,menos cuando me vaya, no quisiera que se hicieran falsas ilusiones, aquellos que cuando mis recursos mermaron fueron apartándose, los otros los que siempre estuvieron en las duras y en las maduras, esos saben bien lo que queda de lo que nunca hubo, pero esos sí, sí quieren heredar lo que no puedo dejar a los otros, a los que solo palpan lo material, porque esos no me juzgan por lo que soy y lo que hago, si no por lo que dicen de mí o lo que tengo, me quedo con los primeros y pensando detenidamente, no es necesario un legajo, ya que han heredado de mi lo poco bueno que me adorna y han sabido ayudarme a desechar lo que en nada me beneficia, claro que...de eso todo ser humano lleva consigo su pequeña ración, pues de ser todo perfecto seriamos dioses, y todavía muy a pesar de lo que piensan los ególatras, esos seres tan perfectos dechados de humanidad y buenas obras (siempre para ellos mismos y su camarilla) Dios, dicen que solo hay uno, yo también lo creía pero...empiezo a pensar que el mundo ha crecido demasiado y se quedó en el lugar de la creación, a ver si le da tiempo a llegar hasta este otro mundo que ha seguido creciendo tanto, que no puede controlarlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario