El dolor es mácula impecable,
que anida el corazón,
como la hiedra crece entre los muros,
se instala de tal forma,
que no puedes arrancar su raíz,
el herbicida, que a veces lo adormece,
palabras que salen con vehemencia,
mas solo lo dejan en letargo.
Se hiere fácilmente con mentiras,
que siempre se las cree quien las difiere,
y ya no hay solución,
porque se adhieren y laceran del otro...el corazón.
Avaricia cruel y despiadada,
que anida en las entrañas,
se alimenta de envidia y de patrañas
y crece cual espuma mal oliente,
te haces poseedor de las heridas
que causan tus mentiras,
y pisas sin piedad,
mas...piensa
un día ha de llegar un viento amargo,
que arranque a tu oprimido del letargo,
y sin utilizar tus artes,
sea capaz de demostrar que herraste.
que anida el corazón,
como la hiedra crece entre los muros,
se instala de tal forma,
que no puedes arrancar su raíz,
el herbicida, que a veces lo adormece,
palabras que salen con vehemencia,
mas solo lo dejan en letargo.
Se hiere fácilmente con mentiras,
que siempre se las cree quien las difiere,
y ya no hay solución,
porque se adhieren y laceran del otro...el corazón.
Avaricia cruel y despiadada,
que anida en las entrañas,
se alimenta de envidia y de patrañas
y crece cual espuma mal oliente,
te haces poseedor de las heridas
que causan tus mentiras,
y pisas sin piedad,
mas...piensa
un día ha de llegar un viento amargo,
que arranque a tu oprimido del letargo,
y sin utilizar tus artes,
sea capaz de demostrar que herraste.
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